miércoles, 31 de agosto de 2011

OUTTAKE ESME&CARLISE: PRIMERA REUNIÓN



Carlisle entró en la habitación que le asignaron para esa noche y miró analíticamente a su alrededor. Le informaron que el cuarto era llamado el de novias y al verlo entendía por qué. La pintura que adornaba las paredes era una mezcla de blancos y beige, dando la visión de pureza y virginidad. Había una gran cama con postes cubiertos de encaje en la mitad de la habitación. Los muebles eran de madera oscura, a su izquierda estaba una cómoda con un gran espejo y objetos de perfumería encima, incluso estaba en exhibición un perfume con un aplicador redondo colgando y una polvera.

La ventana era del piso hacia el techo y estaba cubierta con una tela de encaje parecida a la que cubría la cama. En un lateral había un pequeño estante que hacia el papel del bar, lleno de cristal y licor, pretendió creer que era del de buena calidad; y frente a la cama había un pequeño hogar cubierto de vidrio cuidadosamente encendido.

El perfectamente diseñado espacio. Un engaño… como lo era toda esa noche…

Alejó ese pensamiento y se pasó una mano por el cabello mientras respiraba para calmar a su acelerado corazón. Esa sensación parecida a euforia le confundió, pero asumió que se trataba de emoción ya que por fin iba a conseguir lo que tenía tres años buscando.

Santo cielo… cuánto la deseó desde que la vio por primera vez. Tan solo con quince años, usando un vestido morado ajustado a su cuerpo, demasiado maquillaje y zapatos muy altos para ella, en sus manos un vaso de whisky que la hacía ver si se quería mucho más infantil. Sin embargo Carlisle la había querido, anhelado, fue algo tan visceral que todavía no había terminado de explicárselo. Él no se dejaba llevar por actos espontáneos y viscerales. Usaba la lógica, no porque fuera abogado sino porque así era como siempre había hecho.

Cuando tenía cinco años y su madre le dijo que San Nicolás iba a llevar su regalo metiéndose por la chimenea, él afirmó que era físicamente imposible que un hombre pasara por ese espacio tan pequeño, así que dejó de creer en San Nicolás. Cuando le dijeron que el ratón de los dientes iba a llevarse su muela y le iba a entregar dinero, luchó y pasó toda la noche despierto. No hubo ratón, pero si hubo dinero debajo de su almohada, así que lógicamente su madre le había mentido.

Causa y efecto. Descartes lógicos. Realidad sin fantasías. Siempre la verdad y cuando no, moléstate en mentir bien. Esos eran sus principios, esas eran las bases con las que había crecido, por lo que resultaba inimaginable que a los veintiséis años, Carlisle Cullen, haría algo tan impensable e ilógico como pagar a una puta porque estaba tan jodidamente obsesionado con ella que buscó el auge de su carrera para obtenerla…

Ilógico… pero de alguna forma eso era lo que había sucedido…

No obstante, se recordaba que había algo en sus ojos violeta, en su piel crema y su sonrisa que lo atraía, un brillo en su mirada que le llamaba como si fuera una sirena en plena alta mar. Y él debía tenerla. Es por eso por lo que estaba en ese cuarto irrisorio y falso; por lo que se había tragado el hecho de que por primera vez ansiaba una amante fuera de sus estándares y por lo que callaba hasta el hecho de que la chica fuera incluso menor de edad.

Tiene dieciocho años… es legal… se reiteró, pero aún así, en algunas partes de su conciencia resurgía con más fuerza la palabra: pedófilo.

Observó en su reloj que ya eran las ocho de la noche y se quitó la chaqueta gris de su traje Dior. La dejó en el sillón de madera y tela verde que estaba a su lado y se volteó para ver quemarse lentamente el fuego mientras esperaba a que ella saliera.

Se preguntó qué sucedería… Obviamente sabía que iban a follar, pero su interés iba dirigido hacia la dinámica del asunto, si iban a acabar con todo rápidamente, tirándose en la cama o si le daría la oportunidad de conquistarla.

Negó con la cabeza emitiendo un resoplido irónico y se sintió confundido por el anhelo de persecución que surgió en su interior. Algo parecido a un deseo de cortejarla; tomar su mano; susurrar palabras suaves en su oído mientras acariciaba su cuello; sentirla sonreír mientras jugueteaba con su mandíbula y mirándola a los ojos preguntarle suavemente sí podía besarla…

Carlisle siempre había sido un fanático asiduo al coqueteo, de la persecución, del juego entre amantes. Era muy excitante para él saber que una mujer lo retaba psicológica y sexualmente. Es por eso que realizar esa acción aún le sorprendía. Y de nuevo se repetía que nunca en su vida había deseado a una mujer con tanta fuerza… chica joven, se corrigió, sintiendo una pizca de remordimiento en la boca de su estomago.

Escuchó que una puerta se abría detrás de él y se tensó ligeramente, sintiendo que la sangre se agolpaba en su cabeza por la emoción y se volteó lentamente. Pero se quedó paralizado por la figura frente a él.

Esa era la imagen más erótica que había visto en su vida; Esme estaba usando un corsé negro, que realzaba sus senos y hacía su cintura anormalmente pequeña, además de unos guantes del mismo color que llegaban hasta sus codos. Bajó la mirada hacia los ligueros negros y cuando llegó a los zapatos de agujas algo en él se estremeció con fuerza.

Subió su mirada lentamente por cada una de las curvas hasta detenerse en su clavícula, la forma en cómo se resaltaba el hueco en la mitad de ésta hizo que quisiera besar y lamer esa parte, suavemente al principio, mientras bajaba las manos hasta su trasero y lo acariciaba.

Subió la mirada hasta su cara y casi jadea al ver de nuevo su rostro perfecto. Era tan hermosa que le asombraba, los ojos violeta, sus labios rojos, sus pómulos ligeramente pronunciados y rosados. Le parecía mitad seductora y que tenía una parte tan inocente que aunque por su profesión nadie quisiera aceptarlo, estaba allí debajo de su superficie…

Volvió a recorrerla lentamente y se apartó ligeramente, sentía un desasosiego dentro de su ser que no comprendía.

Ella ladeó la cabeza y sonrió seductoramente.

-Hola, guapo - susurró con voz ligeramente enronquecida y se preguntó si esa era su voz u otra cosa fingida.

Miró hacia los lados de la habitación, la personificación de la mentira y volvió a verla a ella, seductora, hermosa, pero irremediablemente actuando un personaje. Eso causó que se sintiera ligeramente enfermo.

Carlisle había pasado mucho tiempo de los tres años anteriores luchando para conseguir ese momento, para tener el poder necesario y poseerla. Había defendido lo indefendible, tomado dinero sucio, actuado imprudentemente y casi… casi al borde de la ley algunas veces. Pero nunca había pensado en el momento en que por fin la tendría, no había analizado lo que sentiría… Lo vacío que estaría ante la expectativa de solo poseer un cuerpo, una escena, una fantasía y no a ella. Que era lo que de verdad había deseado.

-Cúbrete - le ordenó y se alejó un paso de ella.

Esme lo miró confundida y tal vez un poco ofendida.

-¿No te gusta la lencería que escogí para ti? - Preguntó acercándose unos pasos hacia donde se encontraba. Contoneaba sus caderas y se movía tan sensualmente que se le secó la boca, apretó los dientes hasta casi hacerse daño y dejó de respirar, como si la esencia que le acompañara fuera suficiente para volverlo loco.

Cuando estuvo a dos pasos de distancia de él, tomó su chaqueta gris del sillón y se la colocó en sus hombros tapándola y de alguna forma haciéndola ver más sensual a sus ojos, ante la idea de que estuviera usando su ropa.

-¿Quieres jugar? - Preguntó ella colocando sus palmas sobre su pecho y Carlisle la detuvo colocando sus manos sobre las de ella.

-No particularmente - respondió y observó su confusión momentánea.

-¿Quieres que me desnude o…?

-Quiero hablar… - le interrumpió delineando cada expresión de su rostro y sintiéndose maravillado al ver una piel de porcelana debajo de su maquillaje. Esme sonrió ampliamente y ladeó la cabeza.

-Pagaste mucho dinero solo para hablar… - declaró moviendo sus uñas.

-La gente es así de excéntrica - respondió y apartó una mano de su agarre, la extendió y acarició un mechón de su cabello hasta llevarlo detrás de su espalda -. Eres muy hermosa.

Ella sonrió ligeramente y lo miró con un poco de cinismo, como si fuera algo que le hubiesen dicho en repetidas oportunidades y que en realidad no significara nada. Carlisle pasó dos dedos por el flequillo de su cabello apartándolo suavemente y colocándolo detrás de su oreja.

-Tus ojos son violetas, no azules, ni verdes o aguamarina. Y brillan distinto a cualquier otro que haya visto… mitad malicia, mitad inocencia o idealismo.

Ella negó con la cabeza y la sintió apartar la mano que todavía mantenía atrapada contra su pecho, envolviéndose a su alrededor algo parecido a una coraza.

-No tienes que decirme esas cosas, ¿sabes? Soy algo seguro…

Él acaricio su mejilla y sonrió ligeramente.

-Nada nunca es completamente seguro… Cuéntame de ti - le pidió y la sintió tensarse ligeramente.

-Me gusta divertirme, bailar y tener sexo - dijo como si hubiese practicado esa respuesta muchas veces -. Me emociona cumplir fantasías y sentir tu cuerpo…

-Empezaré yo entonces - le interrumpió y la soltó -. Mi nombre es Carlisle Cullen, Esme.

-Los nombres nunca son importantes - dijo apartándose y caminando hacia el bar, balanceando sus caderas, las cuales se observaban incluso debajo del gran saco -. Una noche soy Solaris, la siguiente Grecia, un día fui Psique.

-¿Y conseguiste a tu Cupido? - Le provocó acercándose un paso hacia donde ella había ido.

-Toda las noches, cariño… estoy en una cama a oscuras… a veces en la claridad… y escondida. ¿No lo sabías? - El apretó los labios por esa referencia y la forma en que había usado esa historia de la mitología griega -. Whisky?

-Por favor, en las rocas…

Ella empezó a preparar las bebidas mientras él la miraba fijamente.

-Te conocí cuando tenias quince años - confesó por fin acercándose otro paso.

-Lo sé… - respondió y se interrumpió rápidamente. Carlisle sintió como se tensaba y el aire alrededor se espesaba.

-¿Me viste? - Indagó interesado.

Ella no respondió y él se acercó otro paso.

-Yo recuerdo incluso tu vestido morado… Tu cabello suelto un poco más largo que ahora… Tu mirada violeta brillante y pidiéndome que te llevara lejos de todo.

La oyó reír con incredulidad.

-Eso es algo muy idiota para hacer con un desconocido…

-No sentí que lo eras…

-Tal vez es que eras un pedófilo… ¿es eso lo que sucede? ¿Soy muy mayor para ti, Carlisle, prefieres alguien menor? Lamentablemente ya pagaste por mí… me folles o no, no habrá devolución.

Él la observó y se extrañó de su actitud defensiva. Suspiró hondo y se pasó una mano por el cabello pensando en la mejor forma de acceder a lo que deseaba. Se sentó en la cama y apoyó sus codos contra el colchón.

-Hagamos un trato - propuso con ese ánimo negociador que siempre lo había caracterizado.

-¿Qué trato? - Preguntó con voz curiosa.

-Hacemos una cosa que tú quieras y otra que yo desee…

Ella se volteó con los dos vasos de whisky a las rocas mirándolo intrigada. Se acercó a la cama y le entregó uno.

-¿Como qué? - Indagó mirándolo recelosa.

-Yo obtengo información y tú obtienes…

-¿Sexo? - Le interrumpió y él se preguntó si era porque lo deseaba o simplemente porque quería acabar con su cliente.

-Lo que quieras… - respondió fingiendo indiferencia y dio un sorbo a su bebida -. Pero tiene que haber reglas, por supuesto. La primera: contestaremos con sinceridad.

Ella arrugó la cara y lo miró fijamente por unos segundos al parecer analizando esa petición.

-Todo lo dicho aquí quedara entre nosotros. Soy abogado. Sé usar el privilegio - agregó rápidamente.

-Yo no lo soy…

-Confió en ti - le interrumpió. De alguna forma después de otorgar esa confesión sintió que era completamente cierto. Lo cual demostraba lo enfermo que actuaba cuando se trataba de ella…

-No deberías - respondió burlonamente -, ¿no hay un dicho sobre la confianza y las mujeres…?

-¿Deseas agregar otra regla? - Le interrumpió sin querer escuchar el final de esa declaración. Ella bebió un sorbo de su whisky, mirándolo concentrada por unos segundos.

-Nada pervertido, excepto que la otra parte esté de acuerdo… - declaró por fin.

Él sonrió depredadoramente y asintió, sintiendo que su pene se engrosaba debajo de su pantalón pero sabiendo que no se acostaría con ella esa noche. Deseaba otra cosa.

-Entendido - dijo haciendo un pequeño gesto con su cabeza -. Yo empiezo.

-¿No has oído del privilegio de las mujeres? - Preguntó sentándose en la cama a su lado y doblando sus piernas para que se mostrara el inicio del ligero.

-No - respondió tranquilamente -, fue mi idea así que voy primero.

La observó fijamente y quedó maravillado al notar sus ojos brillantes, llenos de algo parecido a emoción, como si fuera algo nuevo para ella.

-¿Cuál es tu momento favorito del día?

Esme frunció el ceño por esa pregunta y desvió la mirada.

-De este día, por supuesto mi momento favorito ha sido verte…

-¿La verdad, recuerdas? - Preguntó casi burlonamente interrumpiéndola.

La escuchó suspirar y tomar nerviosamente un sorbo de su vaso.

-Los primeros veinte minutos después de despertarme, es un momento solo para mí.

-¿Y?

-Solo me preguntaste mi momento no qué hacía con él… Te permitiré fantasear con la idea de que me masturbo cuando despierto…

Él sonrió a su picardía y audacia y maldijo por no haber hecho la pregunta más compleja. La chica sabía jugar…

-Mi turno… - continúo ella -. Quítate la camisa, quiero ver tu pecho desnudo… ah… y lo quiero colorido.

Él la miró y sonrió mientras se levantaba lentamente. La vio apoyar los codos contra el colchón y arquearse ligeramente, provocándolo. Analizó ese movimiento y se preguntó si deseaba que se volviera loco, la poseyera y con eso se detuviera su intensión a conocerla.

Pero en ese momento deseaba solamente eso…

Se paró enfrente de ella y desabrocho cada botón de su camisa, sin dejar de mirarla, lentamente, viendo como sonreía y lo miraba con un toque de interés, picardía y sensualidad. Una vez terminado se la sacó del pantalón y la quitó suavemente, dejándola caer al suelo sin perder su contacto visual en ningún momento.

-Listo - declaró y la observó subir una pierna haciendo que se mostrara la piel entre sus piernas y que casi perdiera su resolución de no tirársele encima -. ¿Qué haces en tu momento para ti? - Preguntó en vez.

Esme lo miró fijamente y dejó de mover la pierna, quedó paralizada y después frunció el ceño extrañada.

-Escribo… - contestó y sonrió distinto, más amablemente, menos sensual y de alguna forma eso fue muy cautivador para él, incluso más que su erotismo, y casi acaba con su control.

-¿Puedo leerlo? - Preguntó inmediatamente.

-No - respondió rápidamente causándole una desilusión inmediata, aunque la verdad no pensaba que lo fuera a hacer. La observó morderse el labio por unos segundos y se mostraba ligeramente confundida.

-Ahora… ¿qué más quieres que me quite? - Preguntó llevando sus manos a su cinturón.

-¿Cuál ha sido tu momento más vergonzoso? - Indagó ella en vez de pedirle que se desnudara y que invariablemente terminara follándola. Él se quedó paralizado por un segundo, como si la emoción de que le habían entregado algo hermoso fuera demasiada.

-Cuando tenia dieciocho años fui a una fiesta - comenzó caminando hacia la cama y acostándose a su lado -, allí conocí a una mujer hermosa, la más despampanante del sitio. Era una fiesta de fraternidad. Todo mi grupo estaba borracho y la chica se apareció enfrente de mí, me pidió bailar, lo cual hice inmediatamente ya que estaba demasiado caliente y la mujer demasiado follable para dejarla pasar. Me acarició el pene durante todo el baile, me susurró al oído que fuéramos a mi habitación, así que lo hice… Cuando llegamos nos besamos enfebrecidos por unos minutos. Después bajé hasta su cuello, sin poder creer mí suerte y allí… encontré una muy hermosa y muy bien formada manzana de Adán…

Esme lo miraba concentrada por la historia y en la última parte se carcajeó tan fuerte que derramó un poco del trago. Ese sonido y la naturalidad con la que lo hizo, causo que Carlisle sonriera y se relajara.

.


Él no sabía cuántas horas habían pasado. Tampoco le importaba. El tiempo era superfluo cuando la tenía a su lado. Ahora estaban acostados en la cama, en posiciones contrarias y con varias almohadas en sus espaldas para poder mirarse.

Había logrado que se relajara, tanto, que unas horas atrás ella se había ido al baño a cambiarse. Había renunciado a su traje sensual a favor de un salto de cama de seda verde oscuro que le llegaba a la mitad de sus piernas; tan sencillo y sexy que casi lo había destruido. Y estaba usando medias, hasta sus rodillas, de algodón gris, adorables, porque siempre tenía frio en sus pies, le había dicho. Y había hablado, y sonreído, y a veces cada sonrisa parecía verdadera.

Y Carlisle se encontró maravillado, hipnotizado y apasionado por ella.

-¿Cuándo fue tu primer… beso, orgasmo, primera vez y primer amor, si lo hubiese habido? - Preguntó él sonriendo al sentir como ella entrelazaba sus dedos y los apartaba, tenían ya minutos jugando con una de ellas, mientras bebían con la otra. Esme casi se ahoga con el sorbo de su trago y lo miró horrorizada.

-¡Esas son cinco preguntas en una! - Gritó asombrada. Carlisle rió divertido.

-No hablaste sobre preguntas complejas… - la vio abrir la boca incrédula y sonrió más ampliamente -. Lo siento, nena. El abogado que hay en mí surge algunas veces.

Esme negó con la cabeza y bebió otro sorbo de su bebida, dejando de sonreír y desviando su mirada.

-Primer beso a los nueve años… un amigo de mi mamá - enumeró con la mirada ligeramente más sombría -. Primer orgasmo, a los doce años, en una lección de una… maestra… Primera vez… - se calló y suspiró hondo -, a los trece… me adhiero a la quinta enmienda - declaró y sonrió ampliamente aunque sus ojos seguían ensombrecidos.

Carlisle sonrió más nostálgicamente y asintió agradeciendo al cielo que se hubiese adherido a la enmienda, no quería escuchar eso, no sabía qué demonios lo había poseído para preguntarlo.

-¿Primer amor? - Insistió.

-A las mujeres como yo no se les permite enamorarse - declaró como si fuera una lección.

-Eso no…

-Mi madre me enseñó eso - le interrumpió encogiéndose de hombros y lo miró fijamente -. Misma pregunta.

Él abrió la boca para insistir pero decidió dejarlo pasar, entendía que era una causa perdida. Decidió responder su pregunta en vez.

-Primer beso cuando tuve once años, con una prima llamada Henriqueta -. Esme rió y él lo hizo a su vez -. Primer orgasmo, uhm, doce años… solo digamos que nunca volví a ver igual a Demi Moore -. Esme se carcajeó y se tapó la cara con su mano -. Primera vez; con mi novia de secundaria, Denisse, en una fiesta a los dieciséis años… y mi primer amor fue Denisse también -. Sonrió y se encogió de hombros -, nada interesante allí.

-A mi me parece que sí - dijo y le guiñó un ojo.

-Dime algo que nadie más sepa…

-Ya lo sabes - respondió dejando de sonreír. Él la miró confundido -. Escribo. ¿Y tú?

Carlisle desvió y bebió un sorbo grande de su Whisky considerando la respuesta a esa pregunta.

-Odio el derecho criminalista - confesó y se sorprendió a sí mismo con esa declaración, pero siguió hablando -. Soy bueno en ello, pero la idea de que no haya justicia sino solo juegos en el sistema me molesta, sé jugar los juegos y eso me frustra. Todo es relativo, veras… soy un poco anarquista, un poco radical y mi postura privada generalmente es muy distinta a la que muestro al mundo. Defiendo al maldito que violó a una mujer y a la vez deseo que la mujer lo mate; entiendo las posturas de ambos y pienso que en cada delito hay dos sufrimientos… Cada vez que voy a un tribunal me pregunto ¿quién sufre más? Lamentablemente nunca ha una respuesta…

Esme lo observó fijamente sin hablar por unos segundos.

-¿Por qué no buscas otra cosa? - Preguntó ella por fin.

-¿Por qué no lo haces tú? - Le preguntó en vez y la observó desviar la mirada sin responder nada. Carlisle observó su cara ya sin maquillaje y suspiró hondo mientras se sentaba en la cama

-Porque es lo que hago… y no cambiaré… - respondió encogiéndose de hombros. Él la observó con los ojos entrecerrados y asintió entendiendo que esa noche era lo único que tendría de ella, nada más.

-¿Puedo besarte, Esme? - Preguntó unos segundos después.

La observó parpadear varias veces y sonreír, aunque el gesto le pareció ligeramente triste.

-¿Por qué preguntas, Carlisle? Pagaste para hacerlo… pagaste para follarme, ¿lo olvidaste?

Él se acercó hasta donde ella estaba y tomó su cara entre sus manos e hizo que lo mirara fijamente.

-No lo he olvidado, pero eso no es lo que quiero…

-¿Y qué demonios quieres? - Le preguntó violentamente, con su respiración acelerada.

-Deseo saber si quieres que te bese. Si no lo deseas me apartaré, te estoy regalando la oportunidad de decidir, Esme. Solo un beso… solo si quieres que lo haga.

Ella lo miró por unos segundos confundida, después sus ojos brillaron de un modo distinto y desconocido para él. Iba a preguntar qué estaba pensando cuando la vio asentir levemente.

-Quiero que me beses, Carlisle - le susurró y alzó la cabeza.

Él llenó sus pulmones de su olor y la mezcla de perfume dulce y mujer cálida llenó todos sus sentidos. Bajó la cabeza y acarició con sus labios los de ella, suavemente, levemente, sintió que dejaba de respirar y sonrió mientras lamía sus propios labios sin dejar de mirarla. Los ojos de ella le invadían, violeta y ahora con destellos aguamarina, aunque juraba que eso acababa de aparecer cuando la tocó segundos atrás.

Con sus labios ahora húmedos repitió el movimiento contra sus labios y la sintió arquearse hasta que sus senos golpearon su pecho, mientras sus manos se aferraron a su espalda desnuda y se clavaron en su piel.

Carlisle repitió ese movimiento varias veces antes de presionar por fin sus labios en los suyos y bajar sus manos hasta agarrarle su cabello y su nuca. La sintió estremecer y le ladeó la cabeza mientras mordía y lamía sus labios, aún sin entrar en su boca, ni siquiera pedir permiso, estaba disfrutando demasiado de ellos, de la forma en cómo su labio inferior era más grueso y suave, la manera en cómo el superior encajaba entre los de él y lo que experimentaba cuando lo jalaba.

Después sacó su lengua para jugar, recorriendo el espacio que había tanteado con sus labios y allí Esme abrió sus labios y sacó la suya, rozando la de él fuera de sus labios, tentándolo, probándolo en algo que le pareció tan erótico que olvidó momentáneamente la suavidad y el jugueteo. Introdujo su lengua en la boca de ella y la invadió completamente, escuchando que jadeaba y sintiendo como sus uñas se clavaban aún más en su espalda. Ella dominó el beso a partir de ese momento, su lengua se enrolló en la de él, la amamantó, la dobló y Carlisle se dio cuenta que era la primera vez que se divertía tanto en algo tan banal como un simple beso.

Unos minutos después de jugar con su lengua, sus labios, apartarse para volver a empezar y permitir que ella conociera de la misma manera su boca se separó y comenzó a besar su cuello.

Solo un poco más, se dijo mientras acariciaba primero con su nariz y luego con su boca hasta llegar al punto que tanto había llamado su atención cuando la vio por primera vez esa noche. La parte de unión de sus clavículas. Ese espacio que dejaba una especie de hueco y que le parecía tan erótico y sensual en ella. Lo besó ligeramente y después sacó su lengua, rodeándolo con ella y probándola en ese sitio, la sintió arquearse en respuesta y sabiéndose a momentos de perder el control se apartó, recorrió el camino de regreso hasta su oído y sonrió contra éste.

-Gracias - le susurró antes de apartarse y acostarse de espalda a su lado. Sintiéndose excitado como el demonio, con la sangre aglomerada en su cabeza (ambas) y haciendo que casi explotara mientras respiraba aceleradamente tratando de calmarse.

Pasaron unos minutos sin hablar, solo escuchando la respiración de cada uno. En su cabeza miles de advertencias retumbaban, le rogaban que se alejara a la vez que le gritaban que ya era imposible, pero en el fondo sabía que todas eran iguales, todas le confesaban que en esa noche se había enamorado de una jodida ilusión y que el beso solo sirvió para terminar de arruinarlo.

-¿Era en serio lo que me pediste? - Preguntó ella hablando por fin después de mucho tiempo.

-¿Lo que te pedí? - Preguntó volteando y observando sus labios rojizos y sus ojos violeta brillantes, llenos de puntos verdes a su alrededor.

-¿Quieres leer algo de lo que he escrito?

Carlisle sonrió y asintió lentamente. Un segundo después ella salió corriendo hacia la cómoda, abrió la última gaveta y sacó un cuaderno recubierto de cuero rojo. Se acercó hasta donde estaba y se lo ofreció con una mirada ligeramente avergonzada y ansiosa.

Tomó el cuaderno y lo abrió sintiendo que ella se acostaba a su lado y lo miraba ligeramente tiesa. Lo que encontró allí terminó de arruinar sus deseos de huida. Descubrió lo que tanto había buscado… la verdadera Esme Platts. Hojas y hojas de pensamientos, poemas, simples frases llenas de nostalgia y confesiones. Leyó unas cuantas con el corazón acelerado y después subió la mirada hacia ella.

Esme sonrió sin mostrar sus dientes y se encogió de hombros.

-Léeme algunos - le pidió él pasándole el cuaderno -, los que signifiquen más para ti.

Ella suspiró y asintió mientras tomaba el cuaderno y pasaba las hojas hasta llegar a una en específico. Sonrió ligeramente y tragó grueso

-¿Puede sobrevivir alguien dividido en dos?
El deber y el anhelo a diario discuten su valer,
uno buscando la aprobación y el otro deseando la libertad.
Pobre del mundo que batalle esas guerras
ya que jamás podrá ser salvado.
Pobre del poder que quiera mezclarlos
porque nunca logrará hacerlo;
y pobre del humano que le toque vivirlo,
no creo que sobreviva.

Terminó el poema con expresión completamente concentrada. Emitió un suspiró hondo y tocó la hoja con la palma de su mano. Volteó la página y empezó a leer inmediatamente:

-La chica a veces susurra al silencio por compañía,
le sirve una copa, se sienta a su lado
y le pide que le cuente sus secretos, sus vivencias y sus miedos.
Para ayudarlo cuenta los suyos; habla de sus dolores y temores,
de sus peticiones y autoengaños,
pero el silencio jamás contesta.
A veces se preocupa porque no lo haga,
otras por esperar que lo hiciera.
Y otras más adelante por solo desearlo,
¿habría algo más absurdo que pedirle al silencio que hable?
Quizás pedirle que la ame.

Carlisle escuchó esas últimas palabras y sin meditarlo la tomó de su nuca y la atrajo hasta que sus ojos estuvieron a centímetros de distancia.

-Eres hermosa - le confesó y la observó fruncir el ceño y tratar de alejarse pero la detuvo -, por tu mirada y lo que reflejas; por esas palabras con las que llenas al mundo y confiesas tu ser. Eres luz, Esme, que nadie nunca te lleve a la oscuridad… jamás…

Ella lo miró y sonrió ligeramente mientras negaba con la cabeza con los ojos un poco más opacos.

-Soy una fantasía, Carlisle. Años y años de fantasía… - le respondió apartándose y guardando su cuaderno en la mesita de noche.

Él suspiró antes de moverse a apagar la luz de la lámpara. Después los envolvió a ambos en un abrazo sobre la cama, preparándose para dormir por fin. Cerrando los ojos se preguntó si ella misma no se había dado cuenta que ese día había sido la realidad o tal vez… si él acaso había sido el engañado y todo fue parte del escenario.

.

Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephanie Meyer. Solo la trama me pertenece.

Gracias Diosa por la imagen, me encanto, es perfecta…

Chicas para las que quieran les recomiendo la nueva historia de mi amiga Laflacu, estoy enamorada de ella y solo lleva un capitulo, pasen a leerla, no se arrepentirán: Tú mi complemento.

29 comentarios:

  1. Amiiii ame a Calisle por Dios...y Esme tan rota, tan nina agrrrrr necesita ser salvada, se dejara salvar por el??? Esa noche fue una fantasia para los dos, un sueño de 3 años para el y para ella un imposible...
    Espero que la salve me encanto esta pareja no la hagas tas osbtinada amiga jejeje no me pele con la imagen de calisle jijiji
    Gracias amiga por tu apoyo es wow!!!

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  2. Por favor que romantico todo, me ha gustado mucho la verdad si es que los adoro a los dos y ola?? no pense que Esme fuera tan joven,hahaha

    nos leemos
    besitos xao wapa

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  3. QUE LINDO cARLISLE ME HA ENCANTADO ESTO MUÑECA MUY BUENO SIEMPRE ME DEJAS CON GANAS DE MAS JAJAJAJAJA

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  4. Me encanto este outtake awwww1!!! tan lindo Carlisle..y Esme que vida a llevado, sin nunca poder ser ella misma.
    El Poema me ha encantado, refleja muy bien lo q ella guarda dentro.

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  5. Me encanto, en algún momento de la lectura se me retorció mi corazoncillo y sentí un nudillo en la garganta, ojala todo termine bien para estos dos.

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  6. Dios espero que se deje salvar, me dio rabia que se hubiese ido así pero bueno.

    Te ha quedado lindo este outtake.

    PD: Que mala madre esa mujer pobre niña.

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  7. Dios bendito, casi m pongo a llorar por la historia tan triste de esme, ojala que al final consiga la felicidad q le ha sido arrebatada y sin duda fue inevitable q Carlisle no se enamorara de ella.

    Quiero final feliz para esta parejita, asi como para e/b eeehhh...

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  8. No puedo creerlo jajaja carlisle estuvo con un chico jaja pobrecito espero no le tuviera pesadillas por ese momento , que puedo decir me encantó

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  9. :S pobre Esme, atada a una vida que no escogió¡¡¡ se notan tanto sus ganas de vivir y hacer algo con su vida. Ese sarcasmo, ironía, picardía, malicia y frialdad sólo son la mascara que usa para no romperse en el mundo en el que le toco vivir.

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  10. Esme es hija de un pasado que ni siquiera es de ella, víctima de decisiones que no fueron suyas. Carlisle tiene una gran tarea por delante al intentar hacerse un futuro con una mujer que tiene un pasado tan sórdido.

    Nos leemos

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  11. Oughhh estuvo hermosa, de verdad, me encanto este outtake, al igual q lo q dice Carlisle, hay que ver los dos lados, Esme no puede dejar de ser como es, ella misma lo repondio, es lo que hace, y si esta bien con eso, es decision de ella!!!!
    Me fascino!!! Besos gigantes!!!
    XOXO

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  12. Esta noche soñaré que Carlisle me besa de la misma manera que besó a Esme... es más voy a buscar trabajo en el Sensation =P
    Para poder sustituirla jejejejeje
    Besos

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  13. que hermoso es este carlisle! este si me gustaaa jajaja :P
    muy lindo capitulo de verdad ;)

    mabel :)

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  14. Wow, esto es simplemente conmovedor, un momento muy intimo, osea lo que compartieron fue mucho mas alla de si hubiesen tenido sexo, compartieron partes de sus vidas, de sus pasados, de sus mentes.

    Ya te lo dije en el review del capitulo de DI pasado, pero no esta de mas repetirtelo. Esme es una mujer (niña practicamente) obligada a vivir en un mundo de mentira, ella no sabe defense en el mundo real porque lo unico que ha conocido y que ha visto es lo que su madre le ha enseñado desde niña y debo agregar que esa madre no es madre sino una &%@! de madre xD

    Espero Carlisle pueda rescatar la inocencia que se esconde tras esa fantasia porque ella a pesar de todo es inocente, no sera ingenua pero si inocente que es diferente.

    Ame totalmente a Carlisle, bueno creo que eso tambien ya te lo he dicho antes, los hombres de esta historia son grrrrr!!! jajajajajaja

    nos leemos y espero el capitulo mas tardecito xD

    Gery. Esta cosa no me deja comentar con mi cuenta ¬¬

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  15. Hola...!!!!


    Me encanto... de verdad me pareció lindo lo que hizo Carlisle, entiendo que Esme esta mal, que la obligaron a hacer cosas que ella no quería porque por la forma de ser y escribir se nota que ella no quería eso.. Ademas es obvio que abusaron de ella desde pequeña, lo que no entiendo es que después de grande pudo salirse de ese mundo y no lo hizo.... y ahora es demasiado descarada por lo que le hizo a Carlisle en el restaurante con los otros chicos... fue demasiado zorra y en estos momentos no la soporto...!! Porque Carlisle a pesar de su pasado si quiere algo serio con ella y eso debería agradecerlo

    Saludos..!!!

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  16. La madre la metio en eso, solo siendo una niña, y ella es como una muñeca rota, resignada al destino que le toco vivir. veamos que pasara en el presente.

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  17. ARI

    Betza me encanto me dejaste con ganas de saber mas de esta pareja... no pense que esme fuera tan joven y que triste su historia desde niña fue preparada para ser prostituta y carlisle lo adoro!!! me encanta que no tenga prejuicios y que la acepte tal y como es que flezacho tuvo con esme desde la primera vez que la vio ojala pueda salvarla. esperare el capitulo de ellos dos a ver que sucede. saludos esta muy bueno tu blog

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  18. Muy Carlisle, y una Esme magica y misteriosa en todo su ser, y del por que la razon de sus motivos!

    Gracias por compartirlo, ya mismo me paso al cap.

    Besotes desde Colombia! ♥

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  19. Ya te había dicho que amo a Carlise y ahora lo amo mas... Dios es que el es tan especial tan realista y sincero....

    Dios Esme tan rota , tan necesitada de algo real en su vida... de amor... espero que se deje ayudar ...

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  20. Me he enamorado de Carlisle. Me ha parecido tan tierno y romántico a su manera. Aun me tiemblan las piernas p el beso, ha sido increible. Y me ha estremecido q ella lea un poema que refleja lo q ha pasado esa noche. Gracias, ha sido Increible La historia. Eres la Maestra. Un beso.

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  21. me gusta mucho tu forma de escribir, lei casi todo lo tuyo y estoy enganchada con desiciones incorrectas.

    Me encanta esta historia de Esme y Carlysle!! muy buena.

    Lakentsb en fanfiction =)

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  22. hermoso y triste a la vez. carlisle es tan comprensivo,dulce y honesto fue allí a conocer a la mujer real y no a la fantasía de la que todos hablaban, y esme le mostró un poco de lo que es ella en realidad. pero ella esta tan dañada y sola y lo peor es que ella ya se resigno a que esa sera su vida hasta el día de su muerte (por lo menos yo lo sentí así: resignada),pero cuando estuvo con carlisle creo que por tan solo un segundo ella se pregunto, si todavía había posibilidad para ella :(

    esta demás decir que me enamore completamente de esta pareja al igual que ed y bells y ross emm, espero que también puedas hacer un outtake de alice y jasper.

    FANYCULLENPATTZ

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  23. Awwww k lindo!!!! El es.. omg love it!!! mas aun!!! Me encanto como se porto con ella!!

    Y ella bueno k te digo!!! todo lo k le ha tocado!! esa vida k ha tenido k llevar!!! :(

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  24. hola nena! estoy haciendo los deberes, primero la historia de esme y carlisle y luego el capi.jajajajaj, me gusto la vision q nos muestras de carlisle, besitos hermosa. CHUSROBISSOCUTE

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  25. waaaau a pesar de lo tierno nunca perdio ese toque sensual y sexual!!! me ha encantado!!!

    Me voy a leer el capi para poderte acosar en forma!!! xD

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  26. Wow!
    me encanta esta parejita :)
    voy rapidito a leer el cap.

    Saludos

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  27. HOLA, QUE MOMENTO, VEMOS DOS PERSONAS DE MUNDOS DIFERENTES.. . UN HOMBRE CALCULADOR, OBSESIONADO CON UNA MUJER QUE EJERCE LA PROFESIÓN MAS VIEJA DEL MUNDO, QUE LO LLEVO A HACER DE TODO POR TENERLA Y CUANDO LO HIZO SE DIO CUENTA QUE LO QUE EL QUIERE DE ELLA NO HAY DINERO QUE LO PUEDA COMPRAR, EL QUIERE SU CORAZÓN Y SU ALMA, YA QUE LA AMA, NO SE DIO CUENTA POR QUE SOLO PENSO EN EL DESEO, PERO LO QUE EL SIENTE POR ELLA MAS ALLA... ESME UNA MUJER QUE NACIÓ EN UN MUNDO DONDE NO TUVO OPORTUNIDAD DE ELEGIR, DONDE FUE CONDENADA SU ALMA, Y ESTA SOLO QUIERE EXTENDER SUS ALAS Y VOLAR,,,, ESA NOCHE DONDE AMBOS FUERON BUSCANDO SEXO, ENCONTRARON MUCHO MAS, COMPRENSIÓN, LIBERTAD, ABRIERON SUS ALMAS, PERO SOBRE TODO AMOR, LES COSTARA A ELLA MAS QUE A EL, PERO SE AMA... ESTOS DOS AMANTES PASARAN MUCHO ANTES DE LLEGAR A UN PUNTO DONDE PUEDAN VIVIR LIBREMENTE, PERO LO HARÁN..... BESOS... MARAVILLOSO COMO SIEMPRE,,,, ME HE ENAMORADO DE CARLISLE... ES ADORABLE.... NOS LEEMOS PRONTO... MILES DE GRACIAS... FELICIDADES

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  28. El amor es purooo.. aunque venga de quien venga...iansss... algunas esperamos esperanzas y otras vivimos de iluciones esperanzadas.....

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